Bodega Cható Gañán

En Navahondilla, en pleno territorio de Cebreros, nace Bodega Cható Gañán, un proyecto que va mucho más allá del vino. Aquí todo empieza con una idea sencilla pero exigente: hacer vinos con pasión, con corazón y con respeto absoluto por la tierra.

Aunque la bodega inicia su andadura en 2014, su historia se remonta mucho más atrás, a las cepas centenarias de garnacha y albillo de Cebreros que hoy Silvia y Kike han recuperado con esfuerzo. Viñas viejas, trabajadas una a una, que crecen en un entorno único donde la altitud y los suelos graníticos marcan el carácter de cada vino.

Los vinos de Cható Gañán son vinos de origen, de esos que no se repiten. La garnacha aporta frescura, elegancia y una expresión muy ligada al paisaje de Gredos, mientras que el albillo de Cebreros, una variedad singular, ofrece vinos blancos con personalidad, estructura y un perfil poco común.

Detrás de Cható Gañán hay personas, no solo un proyecto: Kike, con tradición familiar y pasión por la garnacha; Silvia, vinculada al campo y la naturaleza; y Luis, conocedor del territorio. Tres formas de entender el vino que se unen en una misma filosofía: trabajo, respeto y autenticidad.

En definitiva, Bodega Cható Gañán es una bodega para quienes buscan algo más que vino: buscan garnachas con carácter, blancos diferentes y vinos que hablan de la tierra de Cebreros sin artificios.

Navahondilla

658 37 73 26

hola@chatoganan.es

En Navahondilla, en pleno territorio de Cebreros, nace Bodega Cható Gañán, un proyecto que va mucho más allá del vino. Aquí todo empieza con una idea sencilla pero exigente: hacer vinos con pasión, con corazón y con respeto absoluto por la tierra.

Aunque la bodega inicia su andadura en 2014, su historia se remonta mucho más atrás, a las cepas centenarias de garnacha y albillo de Cebreros que hoy Silvia y Kike han recuperado con esfuerzo. Viñas viejas, trabajadas una a una, que crecen en un entorno único donde la altitud y los suelos graníticos marcan el carácter de cada vino.

Los vinos de Cható Gañán son vinos de origen, de esos que no se repiten. La garnacha aporta frescura, elegancia y una expresión muy ligada al paisaje de Gredos, mientras que el albillo de Cebreros, una variedad singular, ofrece vinos blancos con personalidad, estructura y un perfil poco común.

Detrás de Cható Gañán hay personas, no solo un proyecto: Kike, con tradición familiar y pasión por la garnacha; Silvia, vinculada al campo y la naturaleza; y Luis, conocedor del territorio. Tres formas de entender el vino que se unen en una misma filosofía: trabajo, respeto y autenticidad.

En definitiva, Bodega Cható Gañán es una bodega para quienes buscan algo más que vino: buscan garnachas con carácter, blancos diferentes y vinos que hablan de la tierra de Cebreros sin artificios.