Bodega Diez Delirios es el resultado de una historia que empieza mucho antes de hacer vino. Empieza en la familia, en las vendimias con los abuelos, en el amor por la tierra y en el respeto por unas viñas viejas de garnacha que hoy vuelven a tener vida en Navatalgordo, en plena Sierra de Gredos.
Detrás de este proyecto están Esther y José María, dos apasionados del campo que decidieron regresar a su pueblo para recuperar su patrimonio vitivinícola. Lo que comenzó en 2015 con apenas 300 cepas y elaboraciones experimentales en la bodega del abuelo Teodoro, es hoy una bodega con identidad propia, integrada en la DOP Cebreros.
El corazón de Diez Delirios es la garnacha tinta de viñedos viejos, con edades que oscilan entre los 60 y 90 años, repartidos en más de 40 pequeñas parcelas. Son viñas de altura, situadas entre 800 y 1.200 metros, sobre suelos graníticos que aportan mineralidad y carácter.
El resultado son vinos con una personalidad muy definida:
La filosofía de la bodega es clara: el vino se hace en la viña. Por eso trabajan con una viticultura sostenible, natural y manual, sin prisas y sin artificios. Desde el abonado con estiércol ecológico hasta la vendimia manual, cada paso está pensado para cuidar la uva y respetar el entorno.
En definitiva, Bodega Diez Delirios es una invitación a descubrir vinos honestos, de viñas viejas y de altura, donde cada botella cuenta una historia de origen, esfuerzo y pasión por la tierra de Gredos.

Navatalgordo
654 26 19 91
info@bodegadiezdelirios.com
Bodega Diez Delirios es el resultado de una historia que empieza mucho antes de hacer vino. Empieza en la familia, en las vendimias con los abuelos, en el amor por la tierra y en el respeto por unas viñas viejas de garnacha que hoy vuelven a tener vida en Navatalgordo, en plena Sierra de Gredos.
Detrás de este proyecto están Esther y José María, dos apasionados del campo que decidieron regresar a su pueblo para recuperar su patrimonio vitivinícola. Lo que comenzó en 2015 con apenas 300 cepas y elaboraciones experimentales en la bodega del abuelo Teodoro, es hoy una bodega con identidad propia, integrada en la DOP Cebreros.
El corazón de Diez Delirios es la garnacha tinta de viñedos viejos, con edades que oscilan entre los 60 y 90 años, repartidos en más de 40 pequeñas parcelas. Son viñas de altura, situadas entre 800 y 1.200 metros, sobre suelos graníticos que aportan mineralidad y carácter.
El resultado son vinos con una personalidad muy definida:
La filosofía de la bodega es clara: el vino se hace en la viña. Por eso trabajan con una viticultura sostenible, natural y manual, sin prisas y sin artificios. Desde el abonado con estiércol ecológico hasta la vendimia manual, cada paso está pensado para cuidar la uva y respetar el entorno.
En definitiva, Bodega Diez Delirios es una invitación a descubrir vinos honestos, de viñas viejas y de altura, donde cada botella cuenta una historia de origen, esfuerzo y pasión por la tierra de Gredos.