Bodega Huellas del Tiétar es un proyecto vitivinícola ubicado en Lanzahíta, en pleno Valle del Tiétar, que nace con el objetivo de recuperar viñas viejas de garnacha y devolverles su valor dentro del paisaje de la Sierra de Gredos.
Sus viñedos, de pequeña extensión y cultivo en secano, crecen sobre suelos arenosos y graníticos rodeados de pinares, robles y jaras, lo que aporta carácter y personalidad a la uva. La garnacha tinta, procedente de cepas antiguas, es la base de unos vinos que destacan por su intensidad, frescura y complejidad aromática.
El proyecto apuesta por una elaboración cuidada y artesanal, con vendimia manual y producción limitada, dando lugar a vinos que reflejan fielmente el terruño. Su catálogo incluye tintos, rosados y un exclusivo blanco de verdejo de producción muy reducida, todos ellos acogidos a la DOP Vinos de Calidad de Cebreros.
Además, la bodega ofrece experiencias de enoturismo, donde el visitante puede conocer el proceso “de la cepa a la copa”, visitar viñedos y bodega, y disfrutar de catas comentadas con productos locales.
Huellas del Tiétar representa la recuperación del viñedo tradicional y una forma auténtica de entender el vino en Gredos.

Lanzahita
636 331 931
info@huellasdeltietar.com
Bodega Huellas del Tiétar es un proyecto vitivinícola ubicado en Lanzahíta, en pleno Valle del Tiétar, que nace con el objetivo de recuperar viñas viejas de garnacha y devolverles su valor dentro del paisaje de la Sierra de Gredos.
Sus viñedos, de pequeña extensión y cultivo en secano, crecen sobre suelos arenosos y graníticos rodeados de pinares, robles y jaras, lo que aporta carácter y personalidad a la uva. La garnacha tinta, procedente de cepas antiguas, es la base de unos vinos que destacan por su intensidad, frescura y complejidad aromática.
El proyecto apuesta por una elaboración cuidada y artesanal, con vendimia manual y producción limitada, dando lugar a vinos que reflejan fielmente el terruño. Su catálogo incluye tintos, rosados y un exclusivo blanco de verdejo de producción muy reducida, todos ellos acogidos a la DOP Vinos de Calidad de Cebreros.
Además, la bodega ofrece experiencias de enoturismo, donde el visitante puede conocer el proceso “de la cepa a la copa”, visitar viñedos y bodega, y disfrutar de catas comentadas con productos locales.
Huellas del Tiétar representa la recuperación del viñedo tradicional y una forma auténtica de entender el vino en Gredos.