Esta bodega familiar está situada en Castellanos de Zapardiel, en plena comarca de La Moraña, donde la tradición vitivinícola forma parte de la historia de la familia desde generaciones.
Ubicada en la Plaza de la Iglesia, la bodega conserva uno de sus mayores tesoros: el antiguo lagar familiar, inscrito en el catastro en 1904. Este espacio ha sido testigo de la elaboración del vino durante décadas y actualmente se ha reconvertido en una acogedora sala de catas, manteniendo viva la esencia de su origen.
El proyecto combina tradición y evolución, con la creación de una nueva bodega adaptada a las necesidades actuales. Dispone de sala de barricas, botellero y zona de elaboración, donde se llevan a cabo los procesos de fermentación, embotellado y etiquetado, siempre con un control cercano y artesanal.
La filosofía de la bodega se basa en el respeto por el viñedo, el conocimiento heredado y el cuidado en cada fase del proceso, dando lugar a vinos con identidad propia.
Esta bodega familiar está situada en Castellanos de Zapardiel, en plena comarca de La Moraña, donde la tradición vitivinícola forma parte de la historia de la familia desde generaciones.
Ubicada en la Plaza de la Iglesia, la bodega conserva uno de sus mayores tesoros: el antiguo lagar familiar, inscrito en el catastro en 1904. Este espacio ha sido testigo de la elaboración del vino durante décadas y actualmente se ha reconvertido en una acogedora sala de catas, manteniendo viva la esencia de su origen.
El proyecto combina tradición y evolución, con la creación de una nueva bodega adaptada a las necesidades actuales. Dispone de sala de barricas, botellero y zona de elaboración, donde se llevan a cabo los procesos de fermentación, embotellado y etiquetado, siempre con un control cercano y artesanal.
La filosofía de la bodega se basa en el respeto por el viñedo, el conocimiento heredado y el cuidado en cada fase del proceso, dando lugar a vinos con identidad propia.