Cuando uno piensa en Ávila, vienen a la mente murallas medievales, gastronomía con carácter y paisajes que parecen sacados de un libro. Sin embargo, la provincia guarda secretos que aún sorprenden incluso a los más aventureros. Uno de esos tesoros es el Valle de Iruelas, un rincón mágico situado en plena Sierra de Gredos, donde la naturaleza, la historia y la cultura se entrelazan para ofrecer una experiencia inolvidable.
Este espacio natural protegido es mucho más que un paisaje: es un lugar donde detener el tiempo, respirar aire puro y redescubrir la conexión con lo auténtico. Si buscas un destino que combine naturaleza, rutas de senderismo, alojamientos con encanto, gastronomía local y el calor de sus gentes, el Valle de Iruelas en Ávila es tu próxima escapada.
Un entorno natural único
El Valle de Iruelas se extiende a lo largo de más de 8.000 hectáreas que forman parte de una Reserva Natural declarada en 1997. Situado entre los municipios de El Tiemblo, Cebreros y Navaluenga, es un paraíso para los amantes de la biodiversidad. Aquí conviven robledales, pinares, encinas centenarias y un rico sotobosque donde se esconden jabalíes, corzos y la imponente cabra montés.
Pero si algo convierte a este valle en un lugar privilegiado es su población de buitres negros. El valle acoge una de las colonias más importantes de Europa, lo que lo convierte en un espacio de gran valor ornitológico. No es raro ver a estas majestuosas aves sobrevolando las montañas, un espectáculo que deja sin palabras.
Además, el embalse del Burguillo, con sus aguas tranquilas, aporta un contraste perfecto: montaña y agua en un mismo escenario. Aquí puedes practicar deportes náuticos, pasear en kayak o, simplemente, disfrutar de una puesta de sol inolvidable.
Descubriendo el Valle de Iruelas
Los senderistas encontrarán en el Valle de Iruelas rutas para todos los niveles. Desde paseos familiares hasta ascensiones que pondrán a prueba a los más experimentados. Algunas de las más recomendadas son:
- Ruta del Castañar de El Tiemblo: especialmente en otoño, este bosque se convierte en un espectáculo cromático con sus tonos ocres y dorados.
- Ruta al Cerro de Guisando: desde aquí se disfrutan unas vistas impresionantes de todo el valle y del embalse del Burguillo.
- Ruta de las Ermitas: un recorrido que combina naturaleza e historia, pasando por pequeñas ermitas escondidas en la montaña.
- Senda del Arroyo de las Cabrillas: perfecta para quienes buscan un paseotranquilo junto a saltos de agua y vegetación frondosa.
Cada camino ofrece una experiencia diferente, pero todos comparten la misma esencia: el contacto directo con una naturaleza casi virgen que invita al silencio y a la contemplación.

Casas rurales en el Valle de Iruelas: donde descansar tiene sabor a hogar
Tras un día de rutas y emociones, nada mejor que un alojamiento acogedor donde descansar y saborear la tranquilidad. La oferta de casas rurales en el Valle de Iruelas es amplia y variada, pero todas comparten algo en común: hospitalidad y autenticidad.
- Núcleo de Turismo Rural Valle de Iruelas: situado en pleno corazón del valle, es perfecto para quienes buscan desconexión y contacto directo con la naturaleza. Sus casas están totalmente equipadas, y su entorno invita a relajarse.
- Casa Rural El Burguillo: a orillas del embalse, esta casa rural es perfecta para disfrutar del paisaje acuático y de actividades náuticas. Su ubicación la convierte en un lugar mágico para una escapada romántica o en familia.
Alojarse aquí no es solo descansar: es formar parte de la vida del valle, sentir el calor de sus gentes y saborear lo auténtico.
Gastronomía local: el sabor de Ávila en el Valle de Iruelas
La experiencia en el Valle de Iruelas no estaría completa sin una buena mesa. Y es que en Ávila, la gastronomía es parte esencial del viaje.
En El Tiemblo, encontrarás propuestas que van desde la cocina más tradicional hasta platos innovadores elaborados con productos locales. Dos paradas imprescindibles son:
- Restaurante El Descanso: ideal para probar guisos caseros y carnes a la brasa con todo el sabor de la cocina abulense.
- Restaurante La Posada del Agua: junto al embalse del Burguillo, combina cocina tradicional y toques creativos, siempre con productos frescos de la zona.
Y si hablamos de productos locales, el valle y su entorno están llenos de propuestas que enamoran al paladar:
- Quesos Elvira García: quesos de autor, elaborados de manera artesanal con leche de cabra de su propia ganadería. Cada bocado refleja la esencia del territorio.
- Granjas Redondo – Huevos Camperos: ejemplo de cómo la tradición y el respeto por el bienestar animal pueden dar como resultado huevos de una calidad extraordinaria.
- Bodega Don Juan del Águila: vinos con carácter, dentro de la DOP Cebreros, que maridan a la perfección con la gastronomía local.
- Bodega Daniel Ramos: otra joya enológica que apuesta por variedades autóctonas y vinos con alma, capaces de transmitir la personalidad del valle. También, dentro de la D.O.P. Cebreros.
Sentarse a la mesa aquí es, en realidad, una manera de recorrer la provincia a través de sus sabores.

El Tiemblo: puerta de entrada al Valle de Iruelas
Hablar del Valle de Iruelas en El Tiemblo es hablar de tradición, de cultura y de historia. Este municipio es la principal puerta de acceso al valle y uno de los lugares más visitados de la zona. Su famoso Castañar de El Tiemblo atrae cada año a miles de visitantes, especialmente en otoño, cuando el bosque se viste de colores mágicos.
Pero El Tiemblo es también un lugar donde perderse entre calles tranquilas, descubrir iglesias y plazas con encanto, y disfrutar de su vida cultural. Aquí tradición y modernidad conviven en armonía.
Vive la experiencia del Valle de Iruelas
Visitar el Valle de Iruelas en Ávila es mucho más que hacer turismo. Es dejarse llevar por la calma de un paisaje único, disfrutar de rutas que conectan con la esencia de la tierra, degustar productos que saben a tradición y alojarse en lugares donde la hospitalidad es la norma.
Ya sea en una casa rural en el Valle de Iruelas, en un restaurante junto al embalse o recorriendo los senderos que cruzan montañas y ríos, aquí descubrirás que lo auténtico todavía existe. Y lo mejor de todo es que está más cerca de lo que imaginas.
El Valle de Iruelas te espera, con los brazos abiertos y la promesa de una experiencia inolvidable.














