Esta tosta de pan rústico con patata revolcona y torrezno crujiente es una propuesta perfecta para el Día de la Tapa, combinando la cremosidad de las patatas con el contraste crujiente del torrezno y el aroma del aceite de oliva virgen extra de La Moraleda, que aporta un toque final lleno de sabor.
El resultado es una tapa sencilla, contundente y muy representativa del producto local.
Preparación
Paso 1: Cocer las patatas
Pelar las patatas y cocerlas en agua con sal durante unos 20 minutos, hasta que estén tiernas. Escurrirlas y reservar.
Paso 2: Preparar las patatas revolconas
- En una sartén, calentar un buen chorro de AOVE La Moraleda.
- Añadir los ajos laminados y dorarlos ligeramente.
- Retirar del fuego y añadir el pimentón dulce, removiendo rápidamente para que no se queme.
- Incorporar las patatas cocidas y aplastarlas con un tenedor o cuchara de madera hasta obtener una textura cremosa y rústica. Ajustar de sal.
Paso 3: Preparar los torreznos
En una sartén aparte, cocinar los torreznos a fuego medio hasta que estén bien dorados y crujientes. Retirar y cortar en trozos pequeños.
Paso 4: Tostar el pan rústico
Tostar las rebanadas de pan rústico en sartén o en horno hasta que estén ligeramente crujientes.
Montaje de la tapa
Untar cada rebanada de pan con una capa generosa de patatas revolconas.
Colocar encima los trozos de torrezno crujiente y terminar con un hilo de aceite de oliva virgen extra La Moraleda.
Servir inmediatamente para disfrutar del contraste entre la cremosidad de la patata, el crujiente del torrezno y el aroma del aceite.
🧑🏻🍳 Consejo del chef
Añade el aceite de oliva virgen extra justo al final, en crudo: potenciará el sabor de la tapa y aportará un aroma mucho más intenso.



