La primavera transforma la provincia y activa un calendario único de fiestas de primavera donde fe, paisaje y comunidad se encuentran. En Ávila en primavera, las romerías recuperan caminos, ermitas y riberas; se comparten comidas al aire libre y se mantienen tradiciones de primavera que siguen vivas en cada pueblo.
De norte a sur, estas celebraciones conectan patrimonio, naturaleza y una forma de entender la vida en comunidad que define a la provincia.
Romería del Cristo de la Luz (Lanzahíta – Hontanares)
Entre las grandes romerías abulenses, la del Cristo de la Luz es una de las más espectaculares. Se celebra diez días después de la Ascensión (entre finales de mayo y principios de junio) y reúne a cientos de romeros y caballistas.
El momento más icónico es el paso del río Tiétar, cuando la comitiva cruza el agua acompañando la imagen desde Lanzahíta hasta la ermita de Hontanares. Es una celebración declarada de interés que combina devoción, tradición y un fuerte vínculo con el paisaje del Valle del Tiétar.
Este entorno no solo se vive durante la romería. La zona cuenta con productores y alojamientos que permiten alargar la escapada como La Quesería de María, que elaboran sus quesos de forma artesanal, reflejo del carácter del territorio. Para alojarse, opciones como Apartamentos Rurales La Eliza o Casa Rural Cerro de la Cueva permiten disfrutar del entorno con calma. Y para completar la experiencia, proyectos como Bodega Huellas del Tiétar, DOP Cebreros, acercan el vino a la identidad del paisaje.
Fiestas de San Segundo (Ávila capital)
El 2 de mayo, la ciudad celebra a su patrón con una de las fiestas en Ávila más queridas. La tradición marca la visita a la ermita de San Segundo, a orillas del Adaja, donde vecinos y visitantes se reúnen para pasar el día en un ambiente festivo y cercano.
Una costumbre inseparable de esta jornada es la degustación de los “papitos”, dulces típicos de la festividad. Tras la romería, la ciudad ofrece múltiples opciones para disfrutar de la gastronomía local. Lugares como Café Restaurante El Lienzo Norte permiten combinar cocina y entorno cultural, mientras que propuestas como La Flor de Castilla o El Colmado de Soraya acercan al visitante a los productos tradicionales y al sabor más auténtico de la provincia.
Romería de Nuestra Señora de Chilla (Candeleda)
En el sur de la provincia, la romería de la Virgen de Chilla, en Candeleda, es uno de los encuentros más multitudinarios y especiales del calendario. La subida hasta el santuario, en plena sierra de Gredos, forma parte de la experiencia: caminos de montaña, naturaleza en estado puro y un ambiente festivo que acompaña a los romeros durante toda la jornada.
Después de la romería, puedes continuar descubriendo los sabores de la zona. Concretamente a veinte minutos de Candeleda, en Arenas de San Pedro, encontrarás espacios como Quesos y Vinos Sabor Alegre que permiten adentrarse en la riqueza agroalimentaria local, El Retiro de San Pedro de Alcántara que ofrece una experiencia completa donde descansar y disfrutar de la gastronomía y Heladería La Artesana, que pone el broche dulce a un día de romería, tradición y paisaje en el sur de Ávila.

Romerías de la Sierra de Ávila: ermitas, paisaje y comunidad
Mayo es el mes por excelencia de las romerías en la Sierra de Ávila, donde prácticamente cada pueblo mantiene su tradición. Entre todas, destacan tres enclaves especialmente representativos:
Ermita de Rihondo (Benitos / Narrillos del Rebollar)
Situada junto a la carretera AV-110, es una de las primeras romerías que se encuentran saliendo de Ávila. Se celebra el segundo domingo de mayo y reúne a vecinos de varias localidades del entorno.
Ermita de Nuestra Señora del Espino (Gallegos de Sobrinos)
De origen medieval, su nombre procede de la tradición que sitúa la aparición de la imagen entre espinos. La romería se celebra el segundo domingo de mayo y el tercer domingo de septiembre.
Ermita de Las Fuentes (San Juan del Olmo)
Ubicada en lo alto del puerto del mismo nombre, acoge una romería el primer fin de semana de mayo. El templo, del siglo XVII y declarado Bien de Interés Cultural, se encuentra en un enclave natural único. Muy cerca, la necrópolis visigótica de La Coba añade interés histórico a la visita.
El piorno en flor en Gredos
Aunque no es una romería o una tradición, hay un fenómeno que define la sierra de Gredos en Ávila en primavera: el piorno en flor. Durante unas semanas, la montaña se cubre de amarillo, creando uno de los paisajes más espectaculares del año.
Este momento ha dado lugar al Festival del Piorno en Flor, una propuesta que combina naturaleza y cultura, y que se ha consolidado como uno de los grandes atractivos primaverales de la provincia.
Las fiestas de primavera en Ávila son una forma de entender el territorio. Romerías, encuentros y celebraciones que conectan a las personas con el paisaje, con la historia y con la comunidad.
Porque en Ávila, la primavera no solo se observa: se vive en cada camino, en cada ermita y en cada tradición que sigue pasando de generación en generación.













